Lengua 
¡Queridos hijos! En este tiempo no piensen sólo en el reposo de vuestro cuerpo sino, hijitos, busquen también tiempo para el alma. Que el Espíritu Santo les hable en el silencio, y permítanle que los convierta y los cambie. Yo estoy con ustedes e intercedo ante Dios por cada uno de ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

Comentario del mensaje

25 de junio de 2006 (Mensual)
25 de agosto de 2006 (Mensual)
 
Para de comparación con distinto lingüístico versión escoja